jueves, 11 de diciembre de 2008

EL TERRORISTA MEÓN


Pues mira,etarra,da igual tu nombre. Pasa lo mismo que con el Monumento del Soldado Desconocido.
Tu para mi eres el Etarra Meón y me basta.
Tu o uno de los tuyos disparó un tiro en la cabeza a Miguel Ángel Blanco. Él fue uno de los muchos que fueron asesinados así,a sangre fría.
No os importó que fuera joven,ni que estuviera indefenso,ni que no os hubiera hecho nada,ni que os pidiera que no lo matarais.
Alguno de vosotros dijo que antes de morir Miguel Ángel se meó.
Le disparasteis un tiro en la cabeza “como si fuera una pieza de caza”,tomando la expresión del obispo de San Sebastian en el funeral de la última de vuestras víctimas Ignacio Uría. Lo hicisteis con total desprecio de su juvenil vida y por obedecer a vuestra causa de minoritario delirio colectivo. Os quedasteis tan tranquilos. Os sentíais tan “machos”. Tan “superiores”a las demás personas normales.
Y ya ves lo que es la vida.
Cuando te has convertido tu en la gacela que siente sobre su cuello el aliento del león,pues eso,te has meado del miedo.
Y si que el león que ha venido a por ti no tenía la intención de matarte. Solo de detenerte. Aunque tu te resistías y por eso te apuntaron con una pistola. Pero has sentido su rugido en tus mismísimas orejas y sus garras arañándote la piel.
Nada más y nada menos.
Y ya ves,etarra,te has meado de miedo.
Pues bueno.
Bienvenido al mundo de los seres humanos.
Te has dado cuenta de que no eres Robocop.
Eres solo de carne y hueso.
Puedes darte cuenta de haber sentido los mismo que aquellas víctimas tuyas del disparo en la cabeza.
Tu también has sentido una pistola pegada a tu cabeza. La tuya y no la de otro.
Has sentido miedo.
Y te has meado.
Así serás el primer Terrorista Meón de la Historia. Lo cual pienso que será bueno para ti y para todos los demás.
Porque mearse es humano. Tener miedo es humano.
Es del ser humano pensar.
Y si piensas verás que eres igual que los demás.
Y si eres igual que los demás,y te meas como los demás,hasta puede ser que te conviertas en un etarra que recapacita.
Bienvenido,pues,al mundo humano. Tendrás tiempo de pensar,aunque sea en la cárcel.
Creeme,te lo digo sin rabia ni rencor.
Solo con pena.
Para mi eres una de esas “convergencias paralelas”que hay en la vida.
La vida normal transcurre junto al terrorismo.
Separada pero junto a el,como las vías del tren,en su igualdad diferente.
Algún día el tren de la esperanza que transcurre por encima de esas vías paralelas,la de la vida y la de la muerte por terrorismo, llegará a su estación final y se parará.
Y la Vida,con mayúscula,triunfará por encima de todos
Y será bueno incluso para ti,etarra,para que puedas pensar sin matar.
Nadie se meará por ti y tu tampoco te mearás a causa de los demás.
(Sobre éste tema,también “Atentado Terrorista en la Universidad de Navarra” y “El tiro en la cabeza”)

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