martes, 4 de agosto de 2009

RECORDANDO A ALEXANDER SOLZHENITSYN




-DENUNCIÓ LOS CRÍMENES DE STALIN.
-DESCRIBIÓ LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN SOVIÉTICOS.
-CINQUENTA MILLONES DE RUSOS FUERON DETENIDOS.SOLO LA MITAD PUDO SOBREVIVIR.
Se cumple el primer aniversario de la muerte de Alexander Solzhentsyn,gran escritor ruso y Premio Nobel de Literatura en 1970.
A través de su obra de denuncia hemos podido conocer en todo el mundo la bestialidad de los crímenes de Stalin y del comunismo en general.
Su obra de denuncia más conocida fue Archipiélago GULAG (la abreviatura con la que se designaba en la extinta Unión Soviética a la red de campos de concentración donde se encerraban a los opositores políticos).
La obra que conmocionó a Occidente en modo oficial,porque en realidad todos sabían pero miraban para otra parte,se publicó en París en 1973.
Solzhentsyn fue detenido después de volver como ex-combatiente de la segunda Guerra Mundial, por sus críticas al régimen de Stalin y pasó la mayor parte de su vida en un campo de concentración de Siberia tomando en su mente buena nota de lo que allí acontecía.
Fueron compañeros de Calvario gentes de todo tipo (burgueses,ex-militares zaristas, comunistas no stalinistas, campesinos no colectivizados, religiosos y un largo número de etcéteras).
En un interesante artículo publicado hoy por el periódico el Mundo, luis Antonio de Villena, cita textualmente al autor de Archipiélago Gulag y leyéndolo se ponen los pelos de punta.
Dice así:
”Nadie podía imaginar que 20 años después de la Revolución de Octubre se oprimiría el cráneo con un aro de hierro,se sumergería a un hombre en un baño de ácido,que se le metería por el conducto anal una baqueta del fusil recalentado con un infiernillo-se llamaba el herrado secreto-que se le aplastaría con la bota los genitales o que como variante más suave,se le atormentaría con una semana de insomnio y sed y se le daría una paliza hasta dejarlo en carne viva.”
Pues si,éstas cosas sucedían en la ex-Unión Soviética mientras Picasso o Jean Paul Sartre cantaban sus alabanzas y el Occidente se pelaba las manos a fuerza de aplaudir éste Paraíso del Socialismo Real.
Cincuenta millones de personas fueron conducidas a éstos lugares de horror y solo la mitad regresó para contarlo,entre ellos el Premio Nobel del que hablamos.
En la época de Kruchev fue “rehabilitado” y pudo escribir algunos libros más,quiero recordar entre otros “Un día en la vida de Ivan Desinovich”y “El pabellón del cáncer” como los más conocidos.
Poco tiempo después,fue expulsado de la oficialista Unión de Escritores, de nuevo detenido,acusado de alta traición en cuanto intelectual del Disenso,como entonces venían calificados él y otros como Andrei Sajarov,y privado de la nacionalidad soviética e incluso él y su familia expulsados del país.
Vivió varios años en los estados unidos donde pidió asilo y a la caida del régimen soviético en 1989 pudo volver recuperando su ciudadanía y su honor arrebatadosle en el año 1994.
Sus libros deberían ser de obligada lectura para las nuevas generaciones. Lo que ocurrió en aquellos años no solo fue horrible para muchos ciudadanos soviéticos privados de su vida y su libertad.
Fue también una vergüenza para una parte de intelectuales y políticos de una cierta izquierda europea que vivían como reyes, dictaban conferencias, publicaban libros de éxito o tenían cátedra en prestigiosas universidades y jamás se molestaron en denunciar éstas tropelías,es más,ese régimen seguía poniéndose como ejemplo de justicia,libertad y paz.
Una querida amiga mía comunista a la que respeto y quiero como amiga antes y ahora, que viajaba con mucha frecuencia a la Unión Soviética, después de los hechos de 1989 y en época de Gorbachev, me dijo:”¿Quieres creer que yo que iba tanto allí y que era una dirigente del partido comunista italiano,no me había dado nunca cuenta de nada?”
Bueno,pues así estaban las cosas. Yo por fortuna nunca fui comunista.
Vaya nuestro homenaje a Alexander Solzhenitsyn y a todos aquellos que dieron testimonio al mundo de aquellos horrores.

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