miércoles, 5 de septiembre de 2018

FRANCISCO Y LOS LOBOS


Lamentablemente en estos tiempos la Iglesia Católica no vive uno de sus mejores momentos y están pasando cosas inauditas y polémicas crueles que ven al centro de todo nada menos que al Papa Francisco.
No son los descreídos y ateos los que intentan demoler la imagen del Papa. Los ataques vienen nada menos que de las altas esferas de la misma Institución y no por parte de cualquiera sino por una serie de "príncipes de la Iglesia" que viven efectivamente como príncipes.
No quiero volver sobre los hechos por todos conocidos de la carta de Carlo María Viganó de 11 páginas acusatorias de encubrimiento de delitos sexuales y de pederastia por algunos miembros del clero que han tenido lugar sobre todo en los Estados Unidos e Irlanda, hechos gravísimos que todos los católicos condenamos en modo absoluto siendo totalmente repugnantes, y que Viganó ha hecho llegar al Papa Francisco durante su viaje a Irlanda y no por casualidad.Es muy lamentable que se quiera acusar de encubrir estos hechos asquerosos sucedidos hace muchísimos años que nada tienen que ver con el papado de Francisco. Es mas que el papa Francisco ha llamado crímenes y ha pedido perdón en nombre de la Iglesia y por la ocultación en todo caso de sus antecesores.
No es solo esto, es la total persecución a la que es sometido Francisco desde hace varios años por parte de los miembros ultraconservadores del alto clero y que a cuanto parece querrían una Iglesia petrificada en el tiempo como hacen en el Islam.
Ese es el tema importante y es la pregunta que los católicos deben formularse. ¿Queremos una Iglesia Católica que se parezca a la fe islámica petrificada en el S. VII? ¿Queremos que las mujeres adúlteras sean apedreadas como en el Islam?
¿Queremos quedarnos en los tiempos del Antiguo testamento del ojo por ojo y diente por diente?
¿Queremos olvidar que Jesús siendo un creyente de la fe mosaica del Antiguo Testamento no quiso dejar todo tal cual? ¿No quiso Jesús separar lo de Dios y lo de César para evitar que gobernara el clero y para que el poder civil en aquél momento representado por los romanos fuera quien impartiera la ley humana?
¿No es diferente el cristianismo? ¿No condenó Jesús la hipocresía de los fariseos que eran el clero de aquellos tiempos y los interpretes de la Ley divina?
¿No fue Jesús hecho crucificar por los romanos a instancias del alto clero farisaico que lo consideraba un blasfemo y un revoltoso?
Fueron los fariseos los que decían crucificadlo, crucificadlo.
El cristianismo, la Iglesia Católica, a través de los siglos ha ido poniéndose al día, cosa que no ha hecho el judaísmo ni el islamismo.
La Iglesia Católica ha siempre asegurado que durante los cónclaves era el mismo ESPÍRITU SANTO quién inspiraba al colegio cardenalicio para elegir a un nuevo papa. Un papa acorde con el momento, la época en que debería regir la nave de la Iglesia. Así nos dijeron.
¿Nos han engañado? ¿O quizá aquellos cardenales y altos dignatarios de la Iglesia que ahora dicen que el Papa Francisco debe DIMITIR no se dan cuenta que hacen temblar los mismos cimientos de la Iglesia y reniegan del mismísimo ESPÍRITU SANTO y de toda la doctrina que pretenden enseñar.
Estos altos dignatarios están usando dos pesos y dos medidas y están tomando a los creyentes por perfectos idiotas.
Es absolutamente INDIGNANTE lo que está sucediendo. Han querido implicar en el CRUCIFÍCALO hasta el mismísimo papa Benedicto que ha desmentido de apoyar a este grupo de lobos entorno al cordero. Ya el mismo papa Benedicto, apenas elegido pidió a Dios que" no permitiera que se amedrantase cuando le atacaran los lobos".
Se ve que bien conocía el papa Benedicto a los lobos feroces que se paseaban por el Vaticano y también el papa Pablo VI dijo que el DIABLO había entrado en el Vaticano.
Estos lobos nada tienen que ver con el lobo de Gubbio que hizo amistad con el dulce Francisco de Asís.
Estos lobos que se tiran a degüello contra el Papa Francisco quizá no son conscientes que de proseguir en este acoso y derribo contra el Papa Francisco, van a hundir a la misma Iglesia, van a hacer naufragar la nave de Pedro.
De momento han provocado un terremoto y enorme indignación entre los católicos de base.
Dios guarde al Papa Francisco de esos lobos que le rodean.
Yo ciertamente estoy con quien le apoya.

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